
Con Rossi no se sabe nunca si hace declaraciones de cara a la galería, para que los asistentes a un acto rentabilicen el momento, o verdaderamente piensa lo que dice. Ya avisó el campeón que de su renovación no habría nada seguramente hasta el próximo verano. Pero ayer en Roma le preguntaron por Ducati y respondió así: “Cierto que sería bonito un italiano con una moto italiana. Pero creo que me quedaré en Yamaha, que en el fondo es un poco italiana. Me sentiría un traidor si hiciera algo diferente porque con ellos estoy muy bien". Rossi interpreta como traición a Ferrari, por ejemplo, el hecho de que ahora Michael Schumacher haya vuelto a la competición con Mercedes F1.
Sobre sus rivales en MotoGP, Rossi cuenta que Stoner o Lorenzo le parecen mejor preparados que sus antiguos adversarios: Biaggi y Gibernau. Y sobre su máximo rival directo, cree que será de inicio Stoner, por la lesión en la mano de Lorenzo.
Un premio como éste es la demostración de que los pecados pasados de Valentino con el fisco italiano ya están resueltos y olvidados.










