Aunque su primera moto fue una Italjet 50cc, cumplidos cinco años, edad mÃnima requerida para competir en moto, Julián comenzó a correr con una Kawasaki de 60cc en el Campeonato de España de Motocross en la categorÃa de alevines. Poco a poco fue aprendiendo y en el año ’96, quedó tercero del campeonato, preludio de su proclamación como Campeón de España AlevÃn un año más tarde.
En el ’98, empezó a correr con una Kawasaki 80cc, y con once años acabó quinto en la categorÃa juvenil y octavo en la categorÃa cadete.
Por motivos de patrocinio en 1999, dio el salto a la velocidad y se apuntó a la Copa Aprilia 50cc y terminó su primer año en cuarta posición. Simultáneamente, siguió compitiendo en motocross, donde en la última carrera de la temporada, en el Palau Sant Jordi, consiguió alzarse con la victoria. Ese último triunfo, fue el broche de oro con el que cerrar la etapa de Julián como piloto de motocross, antes de centrarse exclusivamente en la velocidad.
Tras un año de experiencia, en el 2000 participó en las categorÃas de 50cc y 125cc de la Copa Aprilia, y el balance no pudo ser más positivo: ganó ambos tÃtulos simultáneamente. Enrolado en el Movistar Junior Team, disputó el CEV de 125cc en el 2001 y en el 2002, años de aprendizaje en los que cosechó buenos resultados. En la primera carrera disputada en el Jarama, logró acabar cuarto y ya en la segunda, se subió al podio tras ser tercero en el Circuito de Albacete. Tras un gran rodaje a lo largo de toda la temporada, finalizó el campeonato en cuarta posición.
En su segunda temporada, todo su empeño se enfocó en conseguir proclamarse Campeón de España de 2002. Al final fue tercero y el premio a sus buenas maneras sobre una moto, le llegó con la posibilidad de correr cuatro carreras del Mundial ese año. Tras aquellas primeras experiencias mundialistas, en 2003, tuvo por fin la oportunidad de correr un Mundial completo. Fue en el equipo Angaia Racing con una Malagutti. Al año siguiente, el propio equipo Angaia se seccionó creando una estructura aparte con una Honda 125 GP preparada con kit. La evolución fue constante y sus resultados cada vez mejores, terminando regularmente en los puntos. Sus actuaciones no pasaron inadvertidas y varios equipos le pusieron sobre la mesa ofertas de cara al 2005, su elección fue KTM. En las primeras carreras quedó un poco lejos del grupo delantero, aunque siempre entre los diez primeros, y en la sexta prueba logró su mejor resultado hasta la fecha en el Mundial, una memorable victoria bajo el impresionante diluvio en Donington Park.
El año 2006 tenÃa que ser el de su confirmación, y pasadas seis carreras se empezó a especular con su nombre como sustituto de Sebastián Porto en el equipo Honda Repsol de 250cc. En el Gran Premio de Cataluña, Julián sufrió una caÃda que le supuso su peor lesión desde que es piloto: una fractura de fémur, que le obligó a pasar por quirófano y perderse las siguientes tres carreras. Reapareció tras el verano y excepto en Brno, volvió a cuajar buenas actuaciones con un podio en Japón, dos cuartas plazas en Malasia y Portugal, y un quinto puesto en Australia.
En la temporada 2007, dio el salto a la categorÃa del cuarto de litro en el equipo Repsol Honda. No fue una temporada fácil para Julián, ya que tuvo que adaptarse a una categorÃa muy competitiva teniendo que competir con una de las motos –Honda 250cc- menos competitiva de la parrilla.
Su segunda temporada -2008- en el equipo Repsol, se vio marcada por el cambio de marca, ya que pasó a pilotar una KTM. Desde mitad de año hasta el final de temporada, Julián mostró una progresión muy positiva, que le llevó a estar contento del balance del año, pese a sufrir algunas roturas en moto que le obligaron a abandonar en alguna carrera.
Para 2009 el piloto manchego dio un paso atrás, y volvió a la categorÃa de 125cc de la mano del Aspar Team, para poder disponer por primera vez de una Aprilia RSA, la pata negra del octavo de litro, y afrontar un sueño con garantÃas: lograr el tÃtulo de la categorÃa pequeña. Como no podÃa ser de otro modo, el idÃlico Phillip Island fue testigo de excepción del Campeón del Mundo de 125, Julián Simón. En Australia certificó un tÃtulo que prácticamente llevaba su nombre desde el verano. Con el tÃtulo en el bolsillo volvió de nuevo a la categorÃa intermedia en 2010, pero esta vez con motos de cuatro tiempos. Moto2 arrancó siendo una categorÃa extraña a la par que vistosa, y sobre todo muy combativa. A un arranque discreto, a causa de la novedad, le siguieron ocho podios y una regularidad que le dieron el subcampeonato de la inédita categorÃa intermedia.
Ganador y aguerrido como pocos, Simón continuará un año más en Moto2 para por dar un paso al frente en la categorÃa, y luchar nuevamente por el tÃtulo de la cilindrada media.