Hola soy Julián Simón, y voy a empezar quejándome. Y eso que no soy mucho de quejarme, pero todavía no he tenido suerte en mi visita a Estados Unidos. Este fin de semana corremos en Indianápolis, por si no lo sabíais. El miércoles pasado viajé junto a todo el equipo hacia aquí, y ¿cuál fue mi sorpresa nada más aterrizar? Que me habían perdido la maleta. Si viajas ocho meses al año, antes o después te tiene que tocar, y esta vez me ha tocado a mí. Por suerte me topé con una señorita muy maja que me preparó la reclamación, y me dijo que al día siguiente me la traerían de vuelta al hotel. Con la muda del día anterior, ayer vine al circuito a preparar el gran premio, normalmente solemos dar un par de vueltas andando para inspeccionarlo y tomar sensaciones. Justo en el momento en que fui a saltar el murete para empezar a caminar, me rasgué los pantalones, quedándome literalmente en calzoncillos. Suerte que Barberá me prestó unas bermudas, y pude pasar el día hasta que fui al centro de Indianápolis a hacer un poco de shopping. Por la noche en el hotel, me devolvieron la maleta y terminó mi pesadilla con la ropa, ¡menos mal¡










