¡Hola amigos y amigas¡ Soy Héctor Barberá y ayer llegué un poco tarde a Le Mans, no porque no quisiera venir, ni porque no me guste el circuito, sino porque me dormí, ¡qué desastre! Es la primera vez que me pasa en los nueve años que llevo corriendo en el campeonato del mundo de motociclismo. Es cierto que soy bastante tranquilo y siempre apuro para llegar al aeropuerto, pero jamás había perdido un vuelo. El miércoles por la noche me quedé viendo la tele hasta tarde, así que me puse dos despertadores, y no sonaron..., o no escuché ninguno de los dos. La cuestión es que cuando abrí un ojo eran las ocho y media de la mañana, y mi vuelo despegaba a las siete y cinco. Me tocó comprar otro billete, y por suerte pude volar por la tarde hasta el aeropuerto Charles de Gaulle de París. No hay mal que por bien no venga, y al coger el vuelo vespertino compartí toda la expedición desde Valencia con Jorge (‘Aspar’). Es divertido viajar con él, porque se nos pasa el tiempo volando, mientras hablamos de motos. Bueno, bueno, por mucho que llegara un poco tarde a Le Mans, no os preocupéis, que prometo no dormirme en la pista. Un saludo y hasta pronto.










