¡Madre mía! si no lo veo, no lo creo. Mira que me lo habían dicho, mira que he visto un montón de vídeos para aprenderme el circuito, pero hasta que no lo he visto y vivido in situ, no me he dado cuenta de lo flipante que es el famoso sacacorchos. ¡Ey! Que con el jet lag se me ha ido la cabeza, soy Héctor Barberá. El día que llegamos, los reporteros de la tele nos llevaron con un carrito de golf a todos los pilotos españoles debutantes de MotoGP, para que viéramos el quid de la cuestión del Circuito de Laguna Seca. Y resulta que el carrito en cuestión apenas tenía fuerza para subir, del desnivel que tiene la zona del sacacorchos. Una vez metidos en el ajo y pilotando, es peor de lo que pensaba, ja, ja. En este segmento del circuito o le echas un par, o pierdes todo. A mí me ha gustado mucho, pero de momento todavía es el sector en el que más me cuesta pulir mis tiempos. La mayoría de las veces cuando entro, meto la moto por intuición, porque no veo absolutamente nada. A pesar de todo estoy muy contento, porque ayer me adapté bastante bien y hoy he terminado el segundo libre noveno, voy a prepararme para el oficial, ¡a ver qué pasa!










